sábado, 3 de diciembre de 2016

A → B ≠ B → A



No, amigo.
El fin no siempre justifica los medios.

Puede que, después de media vida robando a los contribuyentes, la ciudad esté más bonita o mejor que antes.
Pero eso no te absuelve,
ladrón.

Puede que donar una parte de los millones que ganas,
evadiendo impuestos y esclavizando a miles de personas,
ayude a otras miles a comer o a dejar de pasar frío.
Pero eso no te redime,
explotador.

La cuestión,
seas rico e influyente,
o un ser anónimo y mediocre,
no puede ser más simple:

¿Haces A porque quieres conseguir B? 
¿O B es solo una forma interesada de llegar hasta A (tu verdadero objetivo)?

Apenas dos preguntas,
ya digo,
que separan lo ético del "aquí vale todo".

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