viernes, 23 de marzo de 2012

CHILABERT 2.0. (SELECCIÓN POÉTICA)

Hoy dejamos revoloteando por este páramo tres poemas incluidos en “Porciones de 0”, el más reciente libro del autor andaluz J. M. Chilabert. De ser ciertos los rumores que circulan por los bajos fondos literarios cordobeses, este poemario habría sido rechazado en los últimos cinco o seis meses por más de treinta editoriales, y habría sido presentado por su autor (con idéntico y desolador resultado) a cerca de cincuenta certámenes poéticos nacionales e internacionales. Es de suponer que una lectura reflexiva y pausada de estos versos ayudará a más de un inquieto lector a entender los desconcertantes motivos de tan descomunal descalabro. 

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(13)


Anhelo tus peras enormes, 
tu prieto chumino, 
tus labios que lamen mi glande 
y el de mi vecino.

Añoro tu ojete asimétrico,
tu ombligo aceituno,
las tardes perdidas oyendo
"songs" de Torrebruno.

(Y la mañana, etérea,
nos sorprende con olor
a pan recién amasado.
Mi polla en tu boca se funde
como si fuera un helado).

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(47)

Vilmente hundido en la treintena
mantengo a flote la ilusión
de comerte a dos carrillos
tu chochete de ocasión.

Vulva rubia y palpitante.
Estertórico rincón
donde guardas, ¡qué tunante!
tu telúrico calor.

Mil heridas vaginales
atestiguan la pasión
que has sufrido entre tus piernas
y este espástico colchón.

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(62)

Las campanas de la iglesia
hacen tolón tolón
cada vez que tu boca de fresa
se zampa mi macro pollón.

Me pirran tus pechos enhiestos,
tu boca, cuando hace glu-glú.
Me gusta partirte a pollazos
tu ojete de tiramisú.

Azul es tu mirada oceánica.
Negra tu melena anal.
Naranja tus bragas de encaje.
Rosita tu vulva de sal.

Mi polla no atiende a colores,
Mi rabo se muere por ti.
Te abro y reviento a pollazos
tu raja de añil frenesí.

viernes, 16 de marzo de 2012

"MI POLLA EN TU BOCA", DE J. M. CHILABERT


“Esperma a raudales” es el enigmático y ambiguo título que el narrador y poeta J. M. Chilabert (Córdoba, 1976) ha puesto al microrrelato con el que, una vez más, ha vuelto a fracasar en su intento de alzarse con la victoria en un importante concurso internacional (y ya van…). Lo cierto es que, tras varios años como incansable trotamundos por el circo de los certámenes literarios, Chilabert apenas si ha conseguido que lo incluyan en nueve o diez libros colectivos (modestas antologías publicadas en editoriales de tercera, sin otra aspiración u objetivo que aportar unos duros al editor y/o alimentar el ego de (como él) cientos de escritores mediocres y fracasados, incapaces de redactar algo medianamente decente). Lo que, en su caso, no es poco, pues basta con leer unas cuantas líneas de su (por otro lado) extensa (e inédita) obra para preguntarse cómo diablos habrá conseguido este individuo que alguna editorial (alguna vez) se haya dignado a publicar un poema o cuento suyo. Y es que, si tomamos como muestra  de su producción literaria el microrrelato cuyo título encabeza esta entrada (incluido en su último libro de cuentos “Mi polla en tu boca” y que, aunque breve, les aseguro que representa con fidelidad los derroteros estilísticos y conceptuales por los que desde hace casi dos décadas transita este autor), observaremos con estupor cómo aproximadamente el sesenta por ciento de las ciento treinta y seis palabras que lo integran está compuesto por vocablos como “polla”, “rabo”, “jiguillo” u ojete, amén de expresiones tan elocuentes y explícitas como “calla y chupa, zorra” o “te voy a restregar toda la cebolleta”. Hay quien afirma que J. M. Chilabert es un claro exponente del realismo más sucio. Para la inmensa mayoría de la minoría que lo ha leído, sin embargo, la literatura que fabrica este autor es, simplemente, literatura de mierda. En lo que a mí respecta, qué quieren que les diga, prefiero recrearme en la expresión de profundo desconcierto que (de tarde en tarde) debe aflorar en el rostro de algún que otro jurado de concursos literarios cuando (desde cualquier rincón de España o Latinoamérica) abre uno de los sobres que Chilabert está mandando a todas horas y se da de bruces con alguno de los textos incluidos en “Mi polla en tu boca”.