miércoles, 12 de octubre de 2011

LECTURAS EN EL BAÑO (Octubre 2011)

A ver... Se trata de ir colgando en el blog (de tarde en tarde) una fotografía de mi lavabo/estantería, que sirva como excusa para intercambiar algunas impresiones acerca de los libros allí apilados. 


Los seis títulos con los que hoy empezamos esta sección son: 

(Editorial errata naturae)

Pasar el invierno” es un libro de relatos escrito por Olivier Adam. Llegué hasta él durante uno de mis escarceos nocturnos por los catálogos de aquellas editoriales susceptibles de hacerme tilín. Hasta la fecha no había leído nada de este autor, pero si el libro termina como ha comenzado tendré que ponerme a ahorrar para comprar “A la intemperie” y “La constancia del corazón” (El Aleph).

(Editorial Lengua de Trapo)

Residuos” de Tom McCarthy. La adquirí hace un par de semanas vía Amazon, fruto de una reseña leída en el blog de crítica literaria Bolmangani. Confieso que no me lo pensé demasiado a la hora de comprarlo, en parte porque el tema me produjo cierta curiosidad y en parte porque me fío bastante del criterio de José Luis. Lo cierto es que por culpa de este libro llevo dos días que es llegar del trabajo y encerrarme en el lavabo bajo excusas variopintas que (permítanme el chiste fácil) ya empiezan a olerle regular a mi santa.

(Editorial Seix Barral)

Historia de Mayta” es uno de mis libros favoritos de Mario Vargas Llosa (lo que equivale  a decir que es uno de mis libros favoritos. Así, a secas). No sé cuántas veces lo habré leído. De ser escritor mataría por escribir la milésima parte de lo bien que escribe este tío. De verdad, uno se topa a diario en los blogs y revistas literarias con tanto autor imprescindible cuyos textos no le llegan ni a la punta de los zapatos a esta novela que tener siempre cerquita algún buen libro como este te ayuda a entender y organizar mejor todo este circo.

(Editorial Hiperión)

Flores en la cuneta” de Alejandro Céspedes. Creo que no exagero si digo que, hoy por hoy, es el poemario que más ganas tenía de leer. Su digestión me está resultando dura por momentos, pero sin duda el proceso está mereciendo la pena. De Céspedes con anterioridad sólo había leído “Las palomas mensajeras sólo saben volver”, pero empiezo a entrever en su obra una determinada forma de hacer poesía con la que me identifico y disfruto con mayúsculas.

(Punto de Lectura. Lengua de Trapo)

Mala suerte” de Juan Aparicio Belmonte. Me decidí a comprar esta novela porque disfruto  mucho con el humor y la ironía que destilan los tuits de su autor. Sin embargo, ser genial en 140 caracteres no garantiza  siempre serlo en 245 páginas y la historia hasta el momento no está logrando engancharme. De modo que o mucho mejora la cosa o me temo que este libro volverá a la estantería antes de que un servidor llegue a su punto final.

(Círculo de Lectores)

París era una fiesta” es una novela que Ernest Hemingway escribió entre 1957 y 1960. Es la tercera vez que acometo la empresa de intentar leerla y, la verdad, no sé si voy a hacer bueno eso de que a la tercera va la vencida. Puede que no guarde mucha relación, pero últimamente pienso mucho en el papel de los traductores, en hasta qué punto el grado de satisfacción de las novelas que leo de autores extranjeros pueda estar condicionado  (y, si lo está, en qué medida) por su traductor. Por ejemplo, no deja de ser curioso el hecho de que la obra de algunos de los autores norteamericanos que más me han gustado últimamente  (David Foster Wallace y Denis Johnson) haya sido traducida por Javier Calvo. Supongo que algo (o mucho) tendrá que ver él en todo este asunto.

2 comentarios:

La Pecera del Caimán dijo...

Recomendaciones que paso inmediatamente a poner en la lista de prioridades, sobre todo "residuos" (gracias por el link de Bolmangani!!!). ¿Entonces lo intento por tercera vez con Mayta? Ahí no hay traductores que me empañen el texto, seguramente fui yo, y el momento en el que lo cogí... Veremos esta vez...
No nos deje sin saber de sus lecturas "millerianas" por mucho tiempo

JUAN ALMOHADA dijo...

Bueno, Juan Miguel, espero que estos títulos no te defrauden, aunque ten presente que (excepto “Historia de Mayta”) son libros que todavía estoy leyendo y la opinión acerca de ellos puede variar. Lo cierto es que “Residuos” me está encantando, y me fastidiaría mucho que la historia “pinchara” antes de terminar su lectura.

Ya me contarás si a la tercera fue o no la vencida con el libro de Vargas Llosa. En mi caso, yo me tomo este libro (y otros como “Conversación en La Catedral” o “La guerra del fin del mundo”) como verdaderos tratados acerca de cómo construir una historia. En todo caso, tienes mucha razón, y las circunstancias que nos rodean cuando leemos un libro pueden condicionar (y mucho) el resultado. Resulta increíble que un libro que no te gustó a los 20 te atrape a los 40, y que libros que te fascinaron entonces los veas ahora como insufribles.

Me da a mí que vas a disfrutar mucho con Bolmangani. Esa es la historia, compartir aquellos espacios que de verdad merecen la pena y con los que aprendes algo nuevo en cada entrada.

Un saludo.