miércoles, 18 de mayo de 2011

¿QUÉ DIABLOS ES ESTO?

Esta es una pregunta que me formulo con cierta frecuencia. Me gustaría pensar que, como afirma un buen amigo, esto es simplemente un blog literario. Sin embargo, para que eso fuera cierto esta bitácora debería de ser generosa en lo que a contenidos literarios se refiere. A bote pronto, se me ocurre que en ella deberían abundar entradas en las que:

1) Se ejerciera la crítica literaria: Por ejemplo: 

(Videorreseña de "La última andanza de John Pillow". MARTIN MOUNTAINS. Ediciones Anales)
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(Crítica en Twitter)

2) Se potenciara el autobombo: Por ejemplo:

 ENTREVISTAS DE BOLSILLO
(Por Paco Villatoro)
Hoy tenemos con nosotros a Juan Almohada, escritor manchego que acaba de publicar en Libros Para Olvidar un interesante ensayo titulado “La muerte de Papa Noel” que, tras un fulgurante paso por la Feria del Libro de Albacete, va camino de convertirse en el best seller de estas navidades.


Antes de empezar quisiera darle la enhorabuena por la gran acogida que, según parece, está teniendo su libro.
Bueno, eso dicen. Aunque, si le soy sincero, yo todavía no he visto un euro.

Sí, bueno… jeje. Dígame, señor Almohada, hoy que las librerías son un maremágnum compuesto por miles y miles de títulos que apenas sobreviven unas semanas en las estanterías antes de acabar apilados en sucios almacenes o triturados y convertidos en pasta de papel,  ¿qué autores destacaría usted en el panorama literario actual?
La verdad es que últimamente, para qué negarlo, no dispongo de apenas tiempo libre para leer. No obstante he conseguido, mediante complejas técnicas psicológicas de autocontrol y modificación ambiental, rentabilizar al máximo los minutos que paso diariamente en el lavabo, habiendo llegado a una fusión casi mística de mis necesidades fisiológicas y lectoras. Aclarado esto, digamos que más que leer con interés a determinados autores, me conformo simplemente con “leer”, ya sea a Foster Wallace o el prospecto de mi nuevo champú anticaspa.

En su reciente ensayo, usted realiza precisamente una curiosa y original lectura de “The pale king”, la última novela de David Foster Wallace. ¿Pretendía ser esta una lectura paródica, apologética o ambigua?
Oiga, mire. Reconozco que los títulos universitarios que poseo son en buena parte fruto de ciertas habilidades, digamos poco éticas, pero le confieso que no he entendido ni una puñetera palabra de lo que acaba usted de preguntarme.

Eh, bueno… perdone, lo cierto es que hace unos meses leí esta pregunta en una entrevista a Rubén Martín en Quimera y me he querido tirar un poco el pego.
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En fin, usted es un caso raro dentro del mundillo literario español. Quiero decir que vive totalmente ajeno a cuanto rodea a la literatura (como cursos, actos promocionales o conferencias). ¿Esta actitud personal responde a algún tipo de estrategia comercial?
En realidad no lo sé. Tal vez todo sea consecuencia de algún trauma infantil. Ahora que lo dice, debería mirármelo.

¡Pero podría usted sacarse unas pelillas dando clases o como jurado de algún concurso!
Mire, con respecto a lo de dar clases, voy bien servido con las que doy cada día en el colegio donde trabajo. Y en cuanto a los concursos literarios, la verdad es que no he vuelto a ser jurado de ninguno desde que hace años sufrí una tremenda desilusión en uno de novela histórica.

Cuente, cuente…
Bueno, no quiera tirarme de la lengua. Digamos tan solo que los organizadores dieron tan poca difusión al certamen que al final únicamente se presentaron tres originales. Este hecho, que de por sí ya debería haber sido motivo más que suficiente para declarar desierto el concurso, derivó en una situación tan rocambolesca y desagradable que todavía hoy me enojo al recordarla. Lo curioso de todo es que al final las dos personas que decidieron (impusieron) la obra ganadora ni habían formado parte del jurado ni, por supuesto, se habían leído la novela en cuestión.

¡Qué horror! En fin, en otro orden de cosas, ¿considera usted que la fotografía aparecida hace unas semanas en numerosas revistas literarias y culturales (y que con su permiso reproducimos a continuación) podría repercutir negativamente en la difusión y venta de sus libros?
Bueno, en todo caso es la constatación gráfica de que hoy en día es muy difícil vivir de la literatura.


Para finalizar, ¿cómo es un día normal en la vida de Juan Almohada?
¡Uy! Se lo aseguro, hijo. No quiera saberlo.

(Entrevista publicada en la revista "Cuadernos de Literatura Manchega. Diciembre 2010)

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(Listado de actividades literarias en las que participo este mes de mayo)

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(Acta del XXVI Certamen Literario Internacional "Espigas y Esparto")

3.       Se publicaran textos propios: Por ejemplo:

En la plaza de mi pueblo
hay una flor.
Todos dicen
¡qué bonita es la flor!
Pero más bonita
es mi churri,
que la llevo
dentro de mi corazón.


Con sinceridad, he echado un vistazo generoso al blog y no he encontrado muchas entradas que se ajusten a los patrones desplegados en los ejemplos anteriores. Más bien al contrario, lo que he comprobado es que, en muchos momentos, aquí se escribe de todo menos de literatura. Luego me he fijado en el título y de repente lo he comprendido todo: El mundo de Juan Almohada. Pues eso.

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