domingo, 14 de septiembre de 2008

CURIOSIDADES QUE NO ENCONTRARÁS JAMÁS EN UNA GUÍA DE VIAJES DE BURY (LANCASHIRE) -SI ES QUE ENCUENTRAS ALGUNA GUÍA DE VIAJES DE LANCASHIRE-.

1. Lo primero que me resulta curioso es la distinción que aquí hacen entre city y town. En España llamamos ciudades a las poblaciones que alcanzan o superan un determinado número de habitantes. Aquí, en cambio, si la localidad tiene catedral es city; si tiene iglesias es town.

2. Llueve mucho en Bury. Casi todo el tiempo. Doy una vuelta por el centro, e intento tomar algo con el grupo que voy en “Two Tubs Inn”, el pub más antiguo de la ciudad. Sin embargo, no dejan entrar a niños. Tampoco en “The Robert Peel”. En el tercero la restricción es aún más curiosa. Para evitar peleas dentro del recinto, prohíben la entrada a la gente que vaya con camisetas de fútbol o con uniformes de trabajo.

3. Los mosquitos en Bury son GIGANTESCOS, igual que las arañas. Este de la foto se pasó un día entero pegado a la ventana.

4. En un descanso del Campeonato Mundial de Lanzamiento de Black Puddings, encontré una serie de puestos con productos tradicionales. ¿Alguien había visto antes coliflores lilas?

5. Estoy fregando los platos cuando levanto la vista hacia la ventana y me topo con un tío al otro lado, que me mira fijamente, inexpresivo. De sus labios sale algo que no logro descifrar, pero que intuyo debe ser una especie de saludo. Sin más preámbulos baja la vista y comienza a limpiar todos los cristales de la casa. Por lo visto aquí es normal que un tipo se cuele en tu casa para hacer esto. Cuando termina coge el cubo y la escalera y sale hacia el fondo del corral. Lo más curioso viene cuando, en lugar de salir por la puerta, apoya la escalera en la tapia, trepa hasta lo alto, coge la escalera y la apoya en el otro lado y baja. Cuando quiero reaccionar el tío ha desaparecido de mi vista. En el cristal de la cocina recién limpio se refleja mi rostro incrédulo y asombrado.

6. Por la noche pido una pizza. Me vuelvo loco hasta que caigo en la cuenta de que los precios aquí van en función de las pulgadas de la pizza.

7. Justo al lado de la pizzería hay un local de apuestas. Me entretengo mirando el escaparate. Por lo que veo, no se cotiza mucho ser aficionado del Tottenham.

8. En cada esquina de cada calle del barrio en que vivo miras hacia abajo y encuentras pintado el siguiente mensaje:

Bueno, por hoy basta. Otro día más (Espero).

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